El jardín es una parte esencial en la tradición cultural de Japón, un país milenario que recrea en sus paisajes la esencia de la vida vinculada a los sentidos, a la vez que goza de la sencillez que le brinda la naturaleza.

Los japoneses son personas arraigadas a su legado histórico. Cuentan con una razón pensada para cada situación y poseen un control de la energía perfectamente estudiado. Estas características pueden apreciarse en diferentes ámbitos de la vida, desde la creación de un jardín hasta la práctica de la más singular costumbre budista.

La paz del entorno, la tradicional Ceremonia del Té o los espacios naturales refinados: todo eso y mucho más evoca el jardín zen, uno de los vergeles orientales más famosos tanto en el propio Japón como en los países de Occidente.

Elementos del jardín japonés 

La roca, como montaña o como isla, representa el inmenso vacío que desprende el mar y es un elemento básico del jardín japonés. Las rocas más usadas son las de origen volcánico, sobre todo el basalto. En ocasiones se atan con cuerdas como si delimitaran el lugar que ocupan. Esta práctica proviene del jardín chino, que usa rocas mucho más plásticas y redondeadas. Por el contrario, las rocas japonesas son escarpadas. Se escogen en función de su forma y se trasladan y colocan tal cual se encuentran en la naturaleza, evitando las manipulaciones y protegiéndolas del daño que puedan sufrir durante el transporte.

jardín japonésroca en un jardín japonés

Aparte de las rocas, no podemos olvidar otros elementos esenciales del jardín japonés como el agua, una isla o el puente para acceder a ésta. Para generar estos espacios podemos tomar componentes realistas o configurar unidades de significado simbólico.

Un lugar del jardín debe estar reservado para disfrutar de la hora del Té. La instalación de una pérgola nos ayudará a crear entornos agradables cuando llegue este momento especial, aportando sombra en verano pero sin perder luminosidad en invierno. pérgola en jardín japonés No es de extrañar que las pérgolas de jardín se hayan convertido en elementos decorativos asociados a los espacios zen, dada la infinidad de posibilidades que aporta al diseño de paisajes.

El pino, el arce o la madera maciza son los materiales más utilizados en la construcción de las pérgolas. Además van en perfecta consonancia con la decoración oriental del jardín zen. Por eso, para otorgar a tu nueva pérgola ese carácter oriental no olvides incorporarle elementos naturales. Por ejemplo plantas trepadoras o hiedras enredadas alrededor de las columnas y sobre el tejado. Otra solución original puede ser utilizar plantas colgantes con flores de colores que den un toque fresco, natural y colorido a la pérgola. También elementos vegetales como bambúes, plantas de hoja perenne o árboles de hoja caduca que desarrollan una alfombra de helechos y musgos ayudarán a mejorar tu jardín zen.

Consejos para crear un jardín oriental

1 - Busca primero los materiales y luego concibe la idea
2 - Escoge varias piedras de diferentes tamaños y transpórtalas al jardín.
3 - Coloca primero las rocas principales, con aristas vivas y de grandes dimensiones.
4 - Pon la mayor parte de las piedras erguidas, de pie.
5 - Busca el mejor acomodo para cada piedra según su morfología.
6 - Las piedras no deben coincidir con los ejes de la casa.
7 - Los jardines japoneses son cerrados. Utiliza brezo, cañizo, bambú, seto... para lograr este objetivo.
8 - Añade elementos característicos del jardín japonés: estanques con peces, farolillos, recipientes, puentecillos, mobiliario de madera o pérgolas.